diumenge, 29 de gener de 2012

Death by cuteness (muerte por monería)


(Mi primer vídeo subido a youtube, no está mal, ¿no?)

Hoy he ido al mercado de StJaques. Aquí los mercados abren los domingos a partir de mediodía. Pero ha sido un fracasito porque dentro sólo había tres o cuatro tiendas de delicatessen, del palo pastelerías refinadas, pasta fresca a precio de trufa blanca y una pescadería con 4 pescados (que hacía bastante tiempo que no veían el mar) a 6 o 7 dólares los 100 gramos, más impuestos. Menudo par de trampas a la vez, lo de poner el precio por 100 gramos (o por libra) y lo de no incluir los impuestos... te puedes llevar unas sorpresas mortales al pagar... Bueno, que no he picado, pero sigo buscando un supermercado donde comprar comida de verdad y no demasiado cara. Para la cena del viernes (compré y cociné para mis compañeritos de curro) tiré del supermercado que había cerca de la casa del anfitrión: PA. Y bastante mejor que en los supers de Plateau: había de todo y no demasiado pasado de precio, y fresco. Pero sólo hay 3 PAs en Montréal y ninguno cerca de mi casa. Moooc. Bueno, si algún recién llegado lee esto: PA mola. De momento es el mejor supermercado que he visto y no descarto comprarme un carrito y convertir el viaje hasta el más próximo en la excursión de la semana.

Sin embargo, no he perdido totalmente el día. Hoy hacía "bueno" (cerca de 0Cº y sol!), y valía la pena salir a pasear. Así que he puesto el pie por primera vez en el Parc Lafontaine, donde mis vecinos van a patinar y hacer "luge". No está mal, pero fue mucho más impresionante ayer el Parc Montroyal, una especie de "montañita urbana". Imagináos El Retiro pero en relieve. Estás en la ciudad, cruzas una calle y estás en la montaña. Y eso quiere decir que vas subiendo por un camino y te pasa un tío por un lado en esquís. Por las laderas se tiran los niños en trineo y en el lago "de los castores" (bucólico, ¿eh?) la gente patina (ayer no, porque tenía agujeros debido al "buen tiempo"). Parece mentira que puedas pegarte una excursión de 2 horas por un parque urbano, pero así fue, y me sentó estupendamente mover el cacas; porque la tentación del cocooning (hibernación, pero en "guay") es fuerte...

Ok, pero ayer fue ayer y hoy es hoy. Salí al parque Lafontaine, digo, y ¿qué me encuentro? Una actividad frenética de cuervos, palomas y ardillas, todos entregados a la mendicidad. Reclamando a los paseantes migas. Sí, las ardillas también. Más insistentemente, si cabe, que los otros bichos alados. Y con la ventaja de tener manos. Me recordó un poco a la ventaja que tienen las cotorras argentinas sobre las palomas en el parque de la Ciutadella (el intelecto superior, el instinto de supervivencia más agudizado típico de los inmigrantes y... las garras prensiles, con las que les roban los mendrugos a las palomas en toda su cara ).

Había tantas ardillas que no sabía ni para dónde mirar. Empecé fotografiándolas de lejos y acabé con una encima, literalmente. Son pin-ups natas. Te miran a la cara, hacen monerías...¡posan! Y lo más alucinante es que, si las llamas, vienen. Llamé a una que me estaba poniendo caras, vino, se me subió por el pantalón y me agarró un dedo clavándome una uñita fina como una aguja en el dedo. Y porque lo retiré a tiempo, si no le clava también unos dientecitos tan monos como portadores seguros de la rabia y otros patógenos.

Así que si no doy señales de vida en los próximos días, y empieza a darme asco el agua e incluso la cerveza, ya sabéis, ha sido Alvin y su monería.

Pero son monas, monas, monas... ¿que no?
Aquí la agresora ofreciéndonos su perfil bueno
Aquí, tramando algo.
Porque estás que te vas,
y te vas, y te vas, y te vas,...
¡Y no te has ido!

Aquí se decide a presentar batalla, y viene directa a por mí.

Decidiendo si ataca por la pernera izquierda o la derecha.

Esta es otra, su prima gorda de Barbate.
Es la del vídeo. Se conoce que como está bien alimentada no necesita ir arrancando dedos humanos por ahí.
Y esta es una prima caucásica o escandinava, no sé muy bien.
Pero era muy mona, toda rubita. Se daba un aire a Hamtaro!

dimarts, 24 de gener de 2012

PEUS

Vés per on, avui em vé de gust escriure en català. Potser és perquè he visitat el blog dels ultramonos, on he après què vol dir "baiard". O perquè porto un seguit d'intercanvis de mails (que no d'informació o favors, fluxe unidireccional, d'ells cap a mí) amb excompanys de feina (i tanmateix amics!) que m'estan treient de merders metodològics diversos en aquesta llengua. O potser és que començo a enyorar-me seriosament. O que estic fins a la figa de canviar de l'anglès al francès malgrat pensar en castellà i ja no sé en què parlar o escriure i acabaré ben boja i amb un peacho crisis d'identitat. Bé, que aquesta és en Català.

Volia ensenyar-vos 2 coses que tenen a veure amb els peus i que, afortunadament per tots vosaltres, no impliquen ensenyar-vos els meus peus. Seria més fàcil anar-se'n al llit amb la Scarlett Johanson i que ella, a més, confirmés públicament el flirt. Però també seria més desagradable que llevar-se amb, posem, la Carmen de Mairena, i que a més s'obsessionés amb vosaltres rollo Glenn Close i no us la traguéssiu mai més de sobre. (Desagradable, eh? I know... sóc molt gràfica quan vull).

En aquestes dues setmanes i escaig he fet dues compres curioses. La primera són les meves sabatilles d'estar per casa. Molta gent té sabatilles d'anar per casa. Fins i tot sabatilles de vellut, peluix, caltentetes... però... quanta gent coneixeu que tingui BOTES d'estar per casa? doncs au, ja coneixeu com a mínim una!


La segona són una mena de crampons light que m'he firat per no matar-me. I és que, ei! avui ha fet "bon dia"! un grau positiu! Ha plogut tot el dia! (un dia gris de merda) La neu s'ha fos! (Deixant un munt de fang, slush i tolls). I fins i tot he vist dos esquirols esverats (grans com conills, una mica amenaçants i tot). Primavera? Ni de conya... només una petita treva del general Hivern. Com ja havia dit abans, la conseqüència immediata d'aquests canvis de temperatura tan brutals és que es formen pedaços de gel bastant perillosos, sobretot si és pel matí i encara no tens tota la psicomotricitat al 100%... per això aquest dissabte vaig comprar-me aquest gadget, que és menys chungo que uns crampons de veritat, són plegables i extensibles, no eren gaire cars (uns 30CAD) i no fan malbé el terra (però millor treure-sel's al entrar a un lloc, he vist que patines una mica al marbre amb ells posats, seria paradoxal relliscar sota sostre per haver estat previsora). La foto no és meva, però com deia abans... com menys us ensenyi els meus peus, millor.
Em sembla una meravella de la tecnologia, un prodigi d'una ment preclara, la hòstia en I+D. El fred genera tantes necessitats que ha fet prosperar una indústria. Centenars d'inventors donant-li al magí (16 hores mínim al dia tancats a casa sense poder sortir de canyes amb els col·legues... ja em diràs tu) per parir invents que ara mateix diríeu (com el Xavi Castillo)... "Txé... Pa què?". Mentres, seguiré buscant el producte definitiu que eviti el vaho a les ulleres. Algún cap partit i miop deu haver-ho inventat. Fijo.

I això és tot.
Bueno, no. Vinga. Aquesta és per als més valents. Buh!

divendres, 20 de gener de 2012

frío (II)





Pues sí, pues sí... ya le tengo casi el truco pillado a esto. Por debajo de -15Cº DUELE. Si nieva, son buenas noticias, porque no hace frío y no patinas. Si hace sol, ponte otra capa porque es probable que roce los -18Cº. Y si ha hecho malo/bueno/malo, PELIGRO, seguro que la calle está llena de parches de hielo y te vas a pegar una hostia que sólo dolerá menos por las dos mil capas de forro polar, plumón y lana que llevas puestas. Así que, abundando en el tema, he pensado en compartir unas cuantas cosas curiosas sobre esto del clima.

Hace unos años se sucedieron unas cuantas heladas que fueron asunto de seguridad pública. Hoy la gente lo recordaba y se quejaba de que las autoridades no se estaban currando lo bastante el estado de las calles. Por lo visto echan un par de veces al día (3 si la calle es principal), y tanto en la carretera como en la acera, "agentes abrasivos", principalmente grava y sal. Pero es igual, la peña patina, la peña se talega, la peña se rompe. Romperse durante el periodo de carencia de 3 meses antes de que tu seguro médico entre en vigor es una MALA idea. Pero mi jefe considera que es perentorio e innegociable ir a trabajar SIEMPRE. La única condición climatológica que puede excusar el absentismo laboral es la "pluie verglassante", "freezing rain" o ... yo que sé cómo se dice en castellano. Igual ni se ha dado el fenómeno en ningún lugar de habla hispana ;). Así que la menda va a trabajar chiquiteando. Jarhl.

Como el frío agudiza el ingenio, hay una marca de calzado que ha sacado unas botas con crampones ABATIBLES. Sí, sí... se activan y se recogen gracias a una bisagra. Me parece súper buena idea. Tanto que, de hecho, fui a comprarme unas después de romperme la crisma en McGill cayéndome por unas escaleras (tranquila, mamá, sólo me magullé las manos y el honor). Pues bien, en la tienda me dijeron que esta maravilla no era sin embargo muy caliente. Elegí cuatro o cinco pares de botas y la dependiente iba diciendo "no son confortables a menos de 5 Cº, no son confortables a menos de 15Cº..."... y yo cada vez más contrariada... al final, las únicas que cumplían las condiciones de ser impermeables (con nieve hasta el tobillo, se agradece), calientes como para -25Cº y con la suela algo troquelada para no patinar demasiado eran esta monstruosidad. Son feas, feas, feas... con la punta de goma, la suela blanca, el peluche ese que sobresale... imposibles de meter por DENTRO de los pantacas... Apreciad también las botas de montaña que me traje de Iberia (useless) y las del decathlon, que están haciendo un buen papel pero están empezando a ser devoradas por la SAL que ponen en la calle para no resbalar. Me han sugerido limpiarlas con agua y vinagre, pero creo que el daño ya está hecho, empiezo a notar cierta humedad fría,... De momento, las alternaré con las botas de Astraco (que dice mi señor) hasta que las del Decathlon rindan su alma.
Yendo a trabajar al principio de una nevada (9:00 AM)

Vuelta a casa tras un peazo nevada (7:00 PM).

La sal que acabo de mencionar -junto al slush o granizado de mierda - también se merienda los bajos de los pantalones, mancha la ropa... al preguntar cómo hacen ellos para no ir hechos un cristo sólo me han dicho que ellos se cambian de pantalones cada día (????) y los echan a lavar (por cierto, el agua va MUY barata). A mí me es bastante igual porque no tengo ropa a la que le tenga especial cariño o me haya costado mucha pasta, pero lo cierto es que la gente se las ingenia para no ir con las bambas de Astraco por la vida, entrando la mierda de fuera. En McGill te obligan a dejar las botas en el pasillo y entrar en calcetines o zapatillas al parquet de los despachos. En UdeM (la mía) algunos profesores tienen una moquetita pequeña al lado de la puerta donde dejan sus bocarrancas y se ponen los mocasines de persona. Si los dejan en un cajón junto a los exámenes o los llevan p'arriba p'abajo dentro de la mochila ya es algo que no he averiguado aún...

El frío me ha hecho una putada inédita que es crear en un tiempo récord un estrato de hummus en el fondo de mi mochila. Me dejé una manzana olvidada un día. Dos días, tres días. Al cuarto sacaba las cosas manchadas de una especie de compota marrón chunguísima... y es que de ir de casa al curro y viceversa X veces la manzana se había helado y deshelado otras tantas veces desintegrándose prácticamente. Y jodiéndolo todo a su paso.
Salida de la uni tras una buena nevada.

Pero ¿todo todo todo es malo del hecho de pasar frío? Sí! Bueno, no. Le he encontrado al menos una cosa buena. El sábado fui a un museo donde me hicieron un 18% de descuento porque... ¿alguien adivina el por qué de tan absurdo porcentaje? ¡Sí! ¡porque ese día hacía -18Cº! En este museo te hacen un descuento equivalente a la temperatura bajo cero que haga a las 10 de la mañana. No me digais no es un gran incentivo para sacar el buyate pasear.

Por cierto, que ese día (sábado) hacía un frío tan brutal que al salir del museo fui flechada a comerme una sopa al barrio chino, que estaba al lado. Al loro con el portalón:
El barrio consiste en una aglomeración de restaurantes asiáticos. Yo elegí uno de los muchos vietnamitas porque me apetecía Phô, que es la sopa suya: barata, nutritiva y... caliente. Mu rico, el local. Nada más llegar me endosaron una taza de té hirviendo. Lo mismo para asegurarse de que no me iba a morir de hipotermia antes de pagar y después de consumir, toda una tragedia para un hostelero. Por cierto, que en otra tienda -de legumbres- días antes me ofrecieron un chocolate caliente al entrar (¡¡¡el frío genera sus propias cortesías!!!). Bien, me leo la carta y veo 15 tipos de sopa con nombres muy diferentes transcritos del vietnamita y una lista de ingredientes larguísima pero idéntica para todas las sopas. Juro que no vi ninguna diferencia entre la #1 y la #15, así que me tiré a por la 1ª, le metí todo tipo de picante y resucité. ¿Dónde está la anécdota? En que mientras deglutía mi sopa en las pantallas gigantes del local estaban pasando en bucle un infomercial DEMENCIAL sobre un producto laxante. Me dio la risa porque ahí estaba yo, comiendo, y en la tele maquetas de ñordos como el señor mojón y unos chinos frotándose la barriga... y los clientes -orientales todos- mirando fijamente a la pantalla y tragando fideos como si nada... como si no fuera con ellos el eslogan "are you rotting inside?" (¿te estás pudriendo por dentro?) y las infografías de cagarros marrones humeantes (nada de elipsis piadosas como el líquido azul de los anuncios de compresas) avanzando dificultosamente por un colon... en fin, que flipé mucho. Y eché mucho de menos a Pepe "bleedingnipples", a quien le dedico este momento entrañable (que viene de entraña). Aquí va una parte del infomercial (si queréis más caca, buscad "ab trimmer" en Youtube). Hope you'll appreciate it.





En cuanto a la vida cotidiana sobre/bajo la nieve... pues he visto a gente "pelleter" (palear) la nieve ante su casa hasta 3 veces al día. He visto coches patinar y perder el control (aunque despacito, sin llegar la sangre al río). He visto niños monísimos en plan anuncio de Bennetton ir al cole enganchados de una cuerda (anda que no debe molar disfrazarlos de bicho peludo y engañarlos para sacarlos a la calle). He visto carámbanos letales y señales urbanas avisando del peligro que suponen. He visto una (y sólo una, por el momento) ardilla batiéndose el cobre para sobrevivir mangando bocadillos en el campus. He visto estudiantes cruzando el campus que parecían expedicionarios de Amudsen o así.
He visto la boda del doctor zhivago (a juzgar por cómo iba vestida la novia). A una bici desaparecer totalmente tragada por la nieve, que el amo aún la debe estar buscandoA peña bajarse del coche para EXCAVAR una plaza de aparcamiento en la nieve y hacer otro tanto por la mañana para sacar el coche de ahí. He visto a una vieja con un bastón que tenía un taco de goma en el extremo inferior y, clavado en éste, una TACHUELA METÁLICA para agarrarse al hielo (es Heavy metal la imagen, eh?)... He visto muñecos de nieve 2-d (y no será por escasez de nieve)...

Y luego también he visto cosas excepcionales que no tienen nada que ver con el frío- Políticos accesibles y serviciales, académicos generosos, vecinos y camareros simpáticos... así que de momento apretaré los dientes y aguantaré el frío.

dijous, 19 de gener de 2012

Hablando del tiempo!

Dice un mal amigo que tengo que la música de mi blog no es ésta:





Que él la ve más bien así:




Es verdad que parezco una vieja o un inglés... tol tiempo hablando del tiempo...

dimecres, 11 de gener de 2012

Frío (I)



Voy poniendo número de orden porque sospecho que éste será un tema recurrente por aquí.

Verán ustedes, en Québec hace frío. Un frío glacial. De los de cuando el grajo vuela bajo. He venido, vaya por Dio, en lo más crudo del invierno, en el peor mes, enero. Y sin embargo, tanto cuando bajé del avión como en días posteriores, no me sorprendí. Vamos, flipé con la facilidad y tranquilidad con que los lugareños van por la calle, con lo transitable que está todo pese a la nieve, con lo calentito que se está en casa y en los bares y lugares de trabajo... pero, claro, sólo estaba a –5Cº. De hecho, el domingo tuve la sensación de que me sobraba alguna capa de ropa y llegué sudada a casa (después de subir 4 pisos, todo hay que decirlo). El martes tuve una suerte espantosa y estuvimos todo el día a 0Cº. Ya sé que el chiste malo dice “ni frío ni calor”... pues va a ser que es verdad. La gente iba sin gorro, sin guantes... yo casi piaba como un pajarillo cuando le da el sol... y realmente se andaba mucho más a gusto por la calle, todo era de postal (cielo azul, nieve brillante). Pero, oh, llegó el miércoles y los –15 Cº que avisaba el servicio http://www.theweathernetwork.com/weather/CAQC0363

Es muy importante mirar esa página antes de vestirse por la mañana, por cierto. No puedes guiarte por la impresión de un día gris, y tampoco por la hora del día (ahora hace –11Cº y es de noche, es decir, por la noche ha SUBIDO el termómetro!). Bien, me calcé las capas de ropa (calcetines, mallas, tejanos, camiseta térmica, camiseta exterior, chaqueta polar, anorak de plumas, bufanda kilométrica, gorro peruano botas y guantes) y salí a la calle. La primera sensación es de que te están cortando con una gilette la cara. Los guantes fracasaron, el frío se colaba por las costuras, igual que en la parte inferior de las piernas y (peligro) en la parte delantera de las botas. Empecé a sentir un fresquiviri en los dedos que ponía en duda la resistencia de mi calzado decathlon (apto hasta –24Cº en teoría). Y los ojos... un dolor de globos oculares... unas lágrimas que empiezan a congelarse en los párpados (no es una manera de hablar, es real) ... el aire exhalado que se condensa en las gafas (horror y damnación) y en la bufanda que te envuelve, y que se va poniendo húmeda primero y luego esa humedad se vuelve escarcha... Ese dolor de nariz y de sinus por respirar un aire tan frío... en fin. Una maravilla.

Pero lo peor de lo peor de lo peor es cuando los lugareños te miran divertidos y dicen: “sí, hace frío, pero no MUCHO frío”. Efectivamente, no es raro que alcancen los –30Cº. Lo que no sé es qué se debe sentir (o no sentir) a esas temperaturas, cómo vivir, vaya...Seguiremos informando sobre los avances del general invierno.

diumenge, 8 de gener de 2012

First things first












Desde mi casa se ve esto. Pero como yo no iba a hacer la foto mejor, se la he churrimangado a una web de turismo.

Cuando llegué ayer por la noche, básicamente deshice la maleta, me quité la roña del viaje y caí rendida. No extrañé mi colchón, ni mi almohada, ni el papel higiénico ni ningún enser habitual. Es uno de los efectos de los viajes, se te pone el chip "supervivencia" y estás mucho más despegado y adaptable que normalmente. A mí me pasa, por lo menos.

Otro efecto generalmente indeseable que sin embargo puede jugar a tu favor es el famoso jet lag. Teniendo en cuenta que yo soy ave nocturna y que, por eso, me levanto muy tarde; despertarse a a las 7:30 A.M es... ¡muy bueno! ¡te convierte en un ciudadano ejemplar! A ver si mañana llego a tiempo al curro, ya os contaré. Pero vaya, me imagino que mi horario se irá adaptando al local y... acabaré con las sábanas pegadas como en Barna.

Mi día de hoy ha sido de cazadora/recolectora. Me he levantado, me he enfundado todas las capas de ropa que me han cabido (luego se ha demostrado que había una de más), he sacado pasta, almorzado un "bagel" (es lo que había), pateado bajo la nieve (la mierda blanca, también la hay marrón, gris y negra, dependiendo del grado de pisoteo) y pillado un metro (donde me han sajado 86$ por un abono mensual ilimitado, ¡me he quedado tiritando!) hasta ooootro centro comercial donde me he hecho con unos cascos/micrófono, unos adaptadores y alargos y algo de papeo a un precio prohibitivo. He fracasado en el intento de encontrar un supermercado donde avituallarme. Ya veremos mañana. Por la tarde he ido a un equivalente local al Walgreens (super de cosméticos, detergentes y medicamentos) y me he hecho con otras 3 o 4 cosas básicas para la supervivencia. Y ¡ya está! dormir, comprar, comer, desparasitarse... no he visto apenas nada, pero de mis intercambios con los montrealenses puedo decir:

-que tienen buena disposición de entenderte y que son agradables, aunque hablen como robots.

-que sudan del clima. Van vestidos como en Barna pero muy bien calzados y con buenas chaquetas. Se las quitan cuando llegan a los sitios y se quedan en mangas de camisa, tan panchos.

-que deben tener un truco que desconozco para lidiar con el vaho en las gafas. Es horroroso que se te entelen cada vez que entras en un sitio.

-Que sus homeless deben ser superhombres. Viene uno a Europa y se nos come por los pies. ¡pero cómo se puede estar tirado en la calle a menos mil, por Dios! ¡de qué pasta están hechos!

-Que o son todos millonarios o cobran de muerte. Es todo carísimo, colleja a todos los que me dijeron que esto estaba bien de precio.

Ya os contaré del piso y del curro en cuanto tenga una opinión.
Me acabo de echar azúcar en el filete por equivocación y se me secan los ojos por la calefacción superpotente de mi apartamento (efectivamente, el piso será una roña pero está hecho a prueba de frío)

Salud y jevi metal.