dilluns, 13 de febrer de 2012

Grande Gueule

...un post que también se podría titular "how to make friends and influence people".
Hay gente que lo tiene, hay gente que no lo tiene. Yo, definitivamente, carezco de ese "algo" que hace que la gente caiga bien a la primera. No entro por los ojos, y cuando abro la boca sube el pan a niveles nunca vistos en la Alemania de entreguerras... Y lo sé. Y sin embargo, sigo abriendo la boca y significándome a la primera de cambio. No sé lo que es la estrategia. La única ventaja que le veo es que luego cuesta menos hacer la criba... pocos resisten la primera impresión, y eso ya les vale cierta simpatía.

Verán ustedes, he caído en un departamento donde la gente es bastante carca, conservadora... por no decir otra cosa. Los estudiantes llevan traje, tirantes, gomina... los profesores emiten opiniones a la hora de la comida cuando menos chungas (verbigracia: la culpa de esta crisis es de la gente que ha vivido por encima de sus posibilidades en EEUU, Grecia, España...) y los becarios las corean : "oh, sí, yo aún diría más". Y siendo consciente de este contexto, he empezado la conversación de la hora de la comida así:

-Ay! esto es desesperante... llevo meses esperando que en España la gente reaccione, salga a la calle y empiece algo parecido a una revolución y ponga al gobierno contra las cuerdas, y, ¿para qué? Los griegos lo hacen y, pese a todo, las medidas neoliberales salvajes se siguen aprobando...

Bueno... os ahorro cómo ha degenerado la conversación. Sólo os diré como ha acabado. Con mi jefe diciendo que el aborto es una cuestión de DERECHOS DE LA INFANCIA. Habéis leído bien, no de la mujer. Menos mal que es la mar de salao y majo, porque si encima nos sale borde... Total, que se ha escenificado la fractura entre ELLOS y... yo. No hay nadie más de este lado. Nadie mínimamente progre en el departamento, no digamos ya... en fin. Que no sé si es porque el día ha salido gris o qué, pero hoy echo seriamente de menos a mi gente.

1 comentari:

Anònim ha dit...

Quédate bien con la cara de esa gente, cuando hayamos hecho la revolución aquí, iremos a por ellos... Seguramente a estos canadienses, que se están haciendo multimillonarios vendiendo amianto a pesar de que saben que es tóxico, les parecerá que la culpa de los muertos de asbestosis es de los tontos que lo compran y no de ellos, que lo fabrican y lo prohíben en su país: hipócritas!!!